Educación
¿Cómo iniciar y llevar un noviazgo sano?
Febrero de 2011
Por Lizeth Navarro
De manera convencional, el noviazgo es una relación transitoria entre un hombre y una mujer, la cual brinda la oportunidad de conocerse más a fondo para decidir en un determinado momento pasar a la siguiente fase, que es el matrimonio.
En la actualidad, el noviazgo se vive de una manera poco formal. Se busca en muchas ocasiones una relación pasajera y conocer a la otra persona más en la dimensión corporal y/o sexual, en vez de aprovechar para enriquecer la relación y conocer a la pareja en el área emocional, profesional- vocacional y espiritual.
Para considerar
Con motivo del mes de febrero se consideró oportuno compartir contigo, querido lector, algunas orientaciones que los educadores y psicólogos sugieren para entablar un noviazgo de una manera madura. A continuación se presentan cada una de ellas:
- Esperar el momento oportuno: sin prisas vive y goza tu juventud. Aprende un poco de la vida, así cuando te cases, ya cuentes con más experiencia y vayas más seguro de lo que quieres. No porque tus amigos ya tengan novia, tú también debes tener. A cada persona le llega su momento.
- Si te has enamorado de alguien, quiérelo por lo que es, no por lo que quieres que sea. Aprende a ver sus cualidades y sus limitaciones. Como tú, tiene cosas buenas y malas.
- El noviazgo no es igual a sexo: el amor verdadero no busca excusas para usar el sexo lo más posible. El auténtico cariño no pretende su placer egoísta, sino piensa más en servir a la persona amada con el esfuerzo que sea necesario. Un buen noviazgo permite, claro que sí, besos y abrazos hechos con mucho respeto y delicadeza. ¡Suficiente! No es necesario avanzar más. Muchos novios creen que se aman porque se entienden sexualmente. Entenderse sexualmente no significa amor. Los noviazgos que sólo buscan el placer sexual, están basados en los atributos físicos; la pareja siempre quiere estar a solas y propiciar momentos en donde se desate la pasión; no encuentran gusto en platicar o realizar actividades juntos que no sean besos, abrazos y además, se trata de relaciones en donde siempre hay celos y un deseo de controlar a la otra persona. Este tipo de noviazgo es posesivo, que no permite la libertad ni te dejará ser tu mismo.
- Compartir con la pareja: Desde luego que es bueno que los novios tengan momentos a solas donde puedan platicar libremente acerca de ellos y sus sentimientos, pero también es necesario tener muchas actividades en común con otras personas, como grupos de amigos y familia.
- Respeto de la libertad de cada uno: En el período del noviazgo nadie tiene derecho a meterse en la vida de la otra persona y presionarla a que decida una u otra cosa que tenga que ver con su vida familiar, sus estudios, sus metas o sus gustos. Debe haber un gran respeto a la privacidad de la otra persona. Ninguno es posesión del otro, cada uno es dueño solamente de sí mismo. Por lo tanto, cada uno debe aceptar que hay fronteras que no deben traspasar.
- Conocer a la pareja: Nadie ama lo que no conoce, entonces en el noviazgo hay que aprender a escuchar, dialogar mucho, comprender que la otra persona es diferente a ti y que para conocerla tiene que pasar algún tiempo. Es importantísimo también conocer a la familia de la otra persona porque cada una está condicionada por su ambiente familiar.
- Fidelidad: En el noviazgo tiene que existir fidelidad, porque es la escuela para el matrimonio. Si de novios uno, otro o ambos son infieles, seguramente en el matrimonio será peor, si es que se llega a esa etapa.
- Que haya sinceridad: La sinceridad total es muy importante en el noviazgo. Si después de un tiempo te das cuenta de que no te conviene la persona que es tu novio o novia, que no te llena, que no es para ti, que no son el uno para el otro, debes ser totalmente sincero y decírselo antes que sea demasiado tarde. Es mejor dejar a la pareja a tiempo en el noviazgo que durante el matrimonio.
- Hay que ser realistas: No se dejen llevar por las ilusiones. El enamoramiento que se vive en el noviazgo hace que veamos solamente las virtudes y además aumentadas del otro; sin embargo, hay que estar conscientes de que también hay defectos, y ambas cosas son parte integral de su personalidad.
- No te relaciones con personas enfermas: El equilibrio emocional y mental es importantísimo en cualquier relación. No debes comprometerte ni casarte con una persona que tenga enfermedad mental grave. Tampoco te debes comprometer ni menos casarte con una persona que tenga una adicción muy pronunciada, como el consumo habitual de alcohol o drogas, porque ese hábito también empeora, a menos que esté dando pruebas clarísimas de rehabilitación y tú veas una disposición firme y sincera a dejar el vicio del licor o la droga.
- Deben tener metas comunes: Ambos deben coincidir en principios fundamentales como son el respeto a la vida, el valor de la justicia, el amor, la fidelidad, el respeto a la dignidad humana y los valores morales. Los proyectos de vida son importantes. Hoy en día, hay personas para las que resulta muy importante tener hijos, pero también hay otras que no tienen contemplado tener descendencia, y este proyecto es fundamental saberlo y dialogarlo en el noviazgo.
- El respeto por sus ideas y opiniones: Se trata de respetar todo aquello que sea bueno, aunque no coincida con tus ideas o gustos. Nadie tiene derecho a cambiar la forma de pensar del otro.
-Cuando tengan problemas o dificultades en el noviazgo, busquen la orientación y el consejo adecuado. Pueden confiar en un sacerdote, sus padres, orientadores y psicólogos.
Para finalizar, se considera pertinente destacar que la edad promedio en la que se considera un noviazgo es a partir de los 18 años. Si antes de esta edad existen relaciones con el sexo opuesto, no se consideraría un noviazgo como tal, sino más bien se trata de un vínculo de amistad con el sexo opuesto. Ya que es común escuchar en estudiantes de secundaria, por ejemplo, mencionar que tienen novio/a. Sin embargo, a edades tempranas (entre los 11 y los 17 años) las relaciones que establecen los jóvenes con el sexo contrario solamente dan la pausa para aprender a socializar durante la adolescencia.
Es importante comunicar a los jóvenes lo que los adultos como padres de familia esperamos de ellos en la etapa de su noviazgo y es fundamental mencionar que es una experiencia bonita de la vida que hay que disfrutar, pero también desarrollarla con inteligencia y con la calidad moral que todo ser humano merece.
La autora es licenciada en Educación.
"El enamoramiento que se vive en el noviazgo hace que veamos solamente las virtudes y además aumentadas del otro; sin embargo, hay que estar conscientes de que también hay defectos, y ambas cosas son parte integral de su personalidad".