Tu entorno Mujer del mes Yoliand Valenzuela y Romina Bujazán: Formando generaciones de niños con una nueva visión

Mujer del mes

Yoliand Valenzuela y Romina Bujazán: Formando generaciones de niños con una nueva visión

Son muchas las características y las coincidencias que se tienen que conjuntar y dar para que un proyecto tome vuelo; para que un sueño se haga realidad. Quizá hace algunos años ni Yoliand Valenzuela ni Romina Bujazán se hubieran imaginado encabezando una academia como la que acaban de fundar, pues sucede que a veces la realidad de nuestras capacidades supera hasta nuestras expectativas más optimistas.

En una ubicación privilegiada, Montessori Hills Academy se perfila como una de las mejores y más completas opciones para las familias mexicanas (y de cualquier origen) que residen en San Diego. Con un programa Montessori perfectamente implementado y vinculado con “American Montessori Society”. Los planes para esta academia incluyen la inauguración del Centro de Enseñanza Montessori (El segundo en todo el condado de San Diego) para la formación de guías y la progresiva apertura de grados más altos de educación hasta lograr una escuela primaria Montessori

 

 

Amigas desde chicas, ambas casadas con cirujanos dentistas, ambas con dos hijos varones, estas profesionales y emprendedoras mujeres están decididas a hacer todo lo necesario para formar generaciones de niños con otra visión de la vida, con un profundo sentido de responsabilidad, y con un gran amor por el trabajo y la vida.

¿Cómo empieza este proyecto?
Yoliand: Hice un estudio de mercado en el 2006, para saber cuál era el origen que más predominaba entre las familias del área y me di cuenta que la mayoría eran mexicanos, luego americanos, después asiáticos y por ultimo afroamericanos. Casualmente, y para mi suerte como guía Montessori, lo que más predominaba dentro de estas familias eran niños de entre 2 y 5 años, entonces me di cuenta que estaba en el área correcta para hacer un pequeño Montessori muy al estilo de México… y que fuera bilingüe, así los niños no perderían su lengua materna y aprenderían paulatinamente el inglés como segundo idioma. Aunque empecé con 2 niños, 4 anaqueles y poco material, lo hice con todas las ganas y entusiasmo de hacer las cosas bien.
Gracias a todo esto y a la aceptación de la gente me fui expandiendo poco a poco, llegué a tener dos ubicaciones con un total de cincuenta alumnos.
Desde el 2007 la escuela fue conocida como Montessori Hills, a partir de la expansión y de mi sociedad con Romina se convirtió en Montessori Hills Academy Inc. Se le agregó el título de “academy” por todo el enriquecimiento del programa de estudios a nivel académico y la próxima inauguración de lo que será el Centro de Enseñanza Montessori, para la formación de guías Montessori.

¿Cómo fue la experiencia de abrir un negocio en Estados Unidos?
Romina: Fue algo muy bonito porque nos encontramos con muchas familias mexicanas aquí que buscan esa calidad y cariño que sólo los mexicanos podemos entender. Y por otro lado  también fue todo un reto, porque es un proceso muy largo, muchos permisos, la cuestión económica, etcétera.  Nos ha tomado varios meses, casi un año, ¡pero cada vez que logramos un nuevo permiso u otra meta nos emocionamos mucho!

¿Qué le ofrecen a las mamás y a las familias?

Y: Definitivamente excelencia en educación Montessori y también la cuestión cultural, es muy importante para las familias mexicanas tener la confianza de saber que siempre estamos promoviendo la cultura mexicana, por ejemplo, nuestra posada del mes de diciembre fue una fiesta totalmente mexicana, con tamales, champurrados, buñuelos, etc. Por otro lado la mamá estadounidense y de otras culturas sabe que su hijo está viviendo experiencias multiculturales, que esto va de la mano con el aprendizaje de un segundo idioma y saben que eso enriquece mucho a los niños, promueve su desarrollo y el respeto por el mundo que los rodea y están fascinadas con esto.

¿Cuál fue su mayor reto?
Y: En estos cuatro años de constantes retos, luchas, sacrificios y entrega total, me di cuenta que para poder crecer más necesitaba el apoyo de alguien… alguien con mis mismos intereses, valores y visión. Me dije a mi misma, “Yoliand, necesitas una socia” Ahí fue donde le expuse a Romina el proyecto y le encantó… y esta para mi es otra historia que apenas comienza.
R: Cuando entramos por primera vez a las instalaciones estaba muy descuidado pero nosotras lo veíamos con otros ojos, veíamos como podíamos transformarlo en algo maravilloso... tumbamos paredes, cambiamos pisos, techos, alfombras, baños todo absolutamente... estábamos aquí metidas todo el día hasta a veces la media noche, no veíamos a nadie, a veces sentíamos remordimiento porque casi no veíamos a nuestros hijos y en eso nos apoyaron muchos nuestros esposos. ¡Muchas gracias a ellos!

¿Cuál es su secreto para encontrar el equilibrio entre todo lo que  hacen?

R: La organización, tengo mi Blackberry, pero me tuve que comprar una agenda a la antigüita, donde pudiera ver todo y la verdad me ha funcionado mucho; llegó un momento en el que tuvimos que ponernos horarios, sobre todo en la etapa de planeación porque no hacíamos nada más que estar trabajando en lo de la escuela.
Y: Para mí el punto de equilibrio siempre está en cuerpo, mente y espíritu. Para poder seguir avanzando en el área en donde cada mujer decida desenvolverse hay que estar bien organizadas, tener un plan y tener mucha fe de que Dios nunca se equivoca, todo lo que pasa en nuestras vidas es un plan perfecto.

¿Cuáles son las experiencias que más las han hecho crecer?
Y: Cada experiencia te ayuda a ser más cuidadosa y más responsable en todos los sentidos. Es muy importante siempre el respeto  hacia los padres de familia, hacia los niños como personas y hacia nuestro equipo de trabajo.
Este proyecto es una gran experiencia, que nace del deseo de formar muchas generaciones con otra visión de la vida, formar a niños más conscientes, más abiertos… que desde pequeñitos sepan que hay que respetar a los demás, respetar al medio ambiente, que hay que tenerle amor al trabajo y amor a la vida… inculcarles los valores universales que se llevarán con ellos a todas partes, que llevarán adentro. 

Como mamás, ¿qué quisieran que sus hijos aprendieran de verlas emprender este proyecto?
R: Que valoren el trabajo de toda mujer ya sea ama de casa o empresaria porque todo es esfuerzo y dedicación y al final los resultados son muy satisfactorios.  A veces, cuando pasamos por la escuela en el carro y uno de los niños dice emocionado “¡esa es la escuela de mi mamá!”, nos damos cuenta que todo el trabajo vale la pena.  Los niños aprenden lo que ven, no tanto lo que escuchan.  Con este tipo de cosas nos damos cuenta que somos un buen ejemplo para nuestros hijos.
Y: Que siempre luchen por lo que quieren y la misma vida les irá marcando el camino. Que una buena actitud, perseverancia y fe, es lo que nos mantiene de pie. 

Yoliand Valenzuela, en breve…
• Música favorita: De toda, me gusta la instrumental y el piano, me encanta Raúl Di Blasio por ejemplo.
• Libro favorito: Es difícil decir sólo uno… pero hay tres que me han ayudado a encontrar ese punto de equilibrio, “Padre Rico Padre Pobre” de Robert Kiyosaki, “El Poder Del Ahora” de Eckhart Tolle y “Como hablar para que los niños escuchen y como escuchar para que los niños hablen”.
• Artículo personal más indispensable: ¡Nada es indispensable!
• Mayor debilidad: La injusticia
• Mayor fortaleza: Mi conexión con el universo
• Frase favorita: “Toca y se te abrirá… pide y se te dará”

Romina Bujazán, en breve…
• Música favorita: Jazz contemporáneo, mi esposo toca el piano precioso.
• Libro favorito: La Biblia 
• Artículo personal más indispensable: ¡Chap stick!
• Mayor debilidad: El sufrimiento en los niños
• Mayor fortaleza: Mi fe en Dios
• Frase favorita: "Da al mundo lo mejor de ti, aunque eso no pueda ser suficiente para los demás... Recuerda que al fin de cuentas nunca fue entre tú y ellos, ¡es entre tú y Dios!

 


DIF Noticias

prev next play pause